miércoles, marzo 28, 2012
PERSECUCIÓN DE LOS CATÓLICOS (El martirio blanco)
jueves, marzo 15, 2012
LOS MÁRTIRES DEL SIGLO XXI

Aunque muchos no lo crean o no tomen conciencia, el cristianismo, hoy en día, es la religión más perseguida y con el mayor número de mártires. "Cada cinco minutos, matan a un cristiano en el mundo", afirmó el sociólogo Massimo Introvigne, representante de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) durante una Conferencia sobre Diálogo Interreligioso celebrada en Budapest en junio de 2011. A los asistentes, la cifra les pareció muy exagerada, porque implicaría que cerca de 100 mil cristianos son asesinados en el mundo por año.
Ante tales críticas, Introvigne agregó: "Si no se reconoce que la persecución de los cristianos es la primera emergencia mundial en materia de violencia y discriminación religiosa, el diálogo entre las religiones y las culturas sólo producirá hermosos congresos, sin resultados".
Introvigne basó sus dichos en los trabajos del Center for Study of Global Christianity, de gran prestigio académico, fundado por el estadounidense David Barret, quien publicó un libro, junto con Todd Johnson, con las estadísticas sobre mártires cristianos desde el año 30 DC hasta el 2000. El primero de ellos fue San Esteban (el llamado, protomártir), lapidado por los fundamentalistas judíos en Jerusalén. Barret y Johnson definieron como mártir cristiano alos "creyentes en Cristo que han perdido la vida prematuramente, en situación de testigos, como resultado de la hostilidad humana", sin abrir juicio alguno sobre la santidad personal; es decir, en aquellos que fueron asesinados sólo por ser cristianos. Según el estudio, 70 millones fueron los mártires en los 2.000 años de cristianismo, concentrándose más de la mitad en el siglo XX (alrededor de 45 millones). Luego de la publicación del libro, el mencionado Centro continúa haciendo anualmente los estudios, sin modificar estos criterios.
Sean cual fueran las cifras definitivas, basta con leer los diarios e ir recortando las noticias, sobre todo en los países más poblados del mundo, para tomar conciencia de lo que está sucediendo. En la India, grupos fundamentalistas hindúes castigan y persiguen con violencia a los cristianos, principalmente en el estado de Orissa. Esta situación se agravó a partir del 2008. Asesinatos, incendios de iglesias, destrucción de casas y huida forzosa hacia otros estados más tolerantes. El motivo: perpetrar la limpieza religiosa. En China, el cristianismo tampoco está exento de persecución y muerte. Sabidas son las diferencias que existen entre el Vaticano y la Iglesia oficial China (los obispos son elegidos por el Partido Comunista). Los católicos fieles a Roma, practican el culto recluidos en sus hogares y escondiéndose de la policía. En una palabra, se ven obligados a vivir en la clandestinidad. Persecución, discriminación y muerte es la que viven también los cristianos de Asia en Corea del Norte, Indonesia, Afganistán, Irak, Irán, Siria y Pakistán (ver recuadro) para mencionar algunos países. En Corea del Norte, por ejemplo, los comunistas han condenado a más de cuarenta mil cristianos a los campos de concentración por no querer renunciar a sus creencias; y en Indonesia (el país más grande del mundo con mayoría musulmana) los grupos fundamentalistas no sólo destruyen iglesias y atacan a sacerdotes y pastores, sino que cuestionan hasta el símbolo de la Cruz Roja Internacional. ¡Y qué decir de lo que sucede en el África!, con devastadores conflictos durante años en Sudán y recientemente en Nigeria, pasando por los problemas en Egipto, Eritrea, Etiopía, Uganda y Argelia, por mencionar los más relevantes. Baste recordar que en el pasado mes de diciembre, en Nigeria, el grupo fundamentalista islámico Boko Haram, atacó un grupo de iglesias en Navidad, provocando decenas de muertos y heridos, y que otro tanto sucedió en una iglesia de cristianos coptos en Alejandría, Egipto, a raíz de un atentado atribuido a los "Hermanos Musulmanes".
"Los ataques terroristas contra los cristianos en África, Medio Oriente y Asia han aumentado un 309% desde 2003 a 2010. Casi el 70% de la población mundial vive en países con graves limitaciones a la fe y a la práctica religiosa, y las minorías religiosas son las que pagan el precio más alto". Fue lo que dijo hace pocos días el arzobispo Silvano María Tomasi, observador permanente de la Santa Sede ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra y otras Organizaciones Internacionales. Entre otras cosas, subrayó que la libertad religiosa corre mayor riesgo "allí donde se reconoce el concepto de ''religión de Estado'', especialmente cuando éste se convierte en la fuente del tratamiento injusto de los otros, tanto si pertenecen a una fe diversa como si no profesan ninguna".
Por el momento, es claro que los mártires continuarán derramando su sangre por amor a Cristo y al Evangelio en aquellas zona más hostiles, sobre todo donde el fundamentalismo integrista (que mezcla política con religión) distorsiona el sentido profundo de las religiones. Sin embargo, otro peligro cada día es más perceptible y es el de que los cristianos comienzan a ser perseguidos dentro del propio Occidente por defender sus principios éticos y morales.
Una víctima paquistaní camino a los altares y otra presa.
Asia Bibi es una cristiana paquistaní de 45 años, esposa y madre de cinco hijos. En junio de 2009, mientras trabajaba en el campo, un grupo de mujeres la acusó de blasfemar contra el profeta Mahoma, luego de una discusión que tuvieron por considerarla impura para beber del mismo vaso de agua. Fue detenida por violación de la llamada "ley antiblasfemia" y más tarde condenada a morir en la horca. Según comentó su abogado, el juez le dijo que si se convertía al Islam sería perdonada, a lo que Asia Bibi se negó.
Distintas organizaciones del mundo se movilizaron para pedir su indulto al presidente de Pakistán. El gobernador de Punjab, Salman Taseer (musulmán) y el ministro de las Minorías, Shabaz Bhatti (católico), fueron quienes más lucharon por conseguir no sólo la liberación de Asia Bibi, sino la modificación de la legislación. Finalmente, el presidente la indultó, generando la reacción de los fundamentalistas. Así, el 4 de enero de 2011, el gobernador de Punjab fue asesinado por uno de sus custodios y, el 2 de marzo, el Ministro de Minorías, fue acribillado a mansalva por miembros del grupo extremista "Tehrik-e- Taliban".
Shabaz Bhatti (a quien los obispos de Pakistán postulan como mártir), había escrito tiempo antes de morir: "Consideraría un privilegio el que, en este esfuerzo y en esta batalla por ayudar a los necesitados, a los pobres, a los cristianos perseguidos de Pakistán, Jesús quisiera aceptar el sacrificio de mi vida". Pese a estos lamentables sucesos, el caso de Asia Bibi no está cerrado. Si bien en principio se libró de morir en la horca por el indulto presidencial, permanece en la prisión de Sheikhupura, a la espera de la decisión del Tribunal Supremo de Lahore, donde se interpuso un recurso de amparo contra el indulto.
(*) artículo publicado en el Suplemento Valores Religiosos del diario Clarín de Buenos Aires.
lunes, febrero 27, 2012
TERESA DE CALCUTA: DIOS TIENE SED DEL HOMBRE

Mi último libro publicado en diciembre pasado se llama: “Tengo sed. Tras los pasos de Teresa de Calcuta” (Lumen). El título nace a raíz de la frase que mandó colocar la Madre Teresa al costado de la cruz en todas las capillas de las Misioneras de la Caridad y demás ramas de su Congregación. “¿Por qué habrá dispuesto tal cosa?”, fue la pregunta que me hice hace un tiempo, cuando Sergio Rubín me pidió que hiciera un comentario a un libro sobre la beata de Calcuta para el Suplemento Valores Religiosos. Es cierto que “Tengo sed” es una frase que pronunció el Señor en la cruz, poco antes de decir: “Todo se ha cumplido” y entregar su vida para la salvación del mundo. Pero, ¿qué importancia tenía para la Madre Teresa como para colocarla en todas las capillas?
Fue a partir de dicho interrogante, que descubrí que la santa de Calcuta había tenido una visión y locuciones durante el viaje en tren que realizó desde Calcuta a la ciudad de Darjeeling (al norte de la India y al pie de los Himalayas), el 10 de septiembre de 1946. Hasta entonces, Teresa era una religiosa de la Congregación de las Hermanas de Loreto, que daba clases de catequesis y geografía en dos colegios de Calcuta (en uno de los cuales llegó a ser la rectora). Pero algo pasó durante ese viaje que le hizo cambiar radicalmente de vida y pedir autorización para salir de su Congregación y fundar las Misioneras de la Caridad para ir a trabajar entre los más pobres, en los “agujeros negros de Calcuta” (los barrios de emergencia o, simplemente, las calles de Calcuta, donde millones de personas viven casi a la intemperie).
¿Qué fue lo que ocurrió? Eso lo explico en mi libro. Pero, básicamente, vio y escuchó al Señor diciéndole desde la cruz: “Tengo sed”. A partir de allí, el Señor le hizo comprender que no sólo había tenido sed física en la cruz (le dieron a beber vinagre, con el que empaparon una esponja y que le acercó un soldado romano con una caña), sino, fundamentalmente, sed de amor y de almas. Por esa razón la Madre Teresa, cuando fundó las Misioneras, escribió en el Estatuto: “La finalidad general de las Misioneras de la Caridad es saciar la sed de Jesucristo en la cruz, sed de amor y de almas, mediante la absoluta pobreza, la castidad angélica y la obediencia alegre de las hermanas. La finalidad particular es llevar a Cristo a los hogares y a las calles de los barrios más miserables, entre los enfermos, los moribundos, los mendigos y los niños pequeños de la calle…”
Este descubrimiento, para Ella y, confieso que para mí también, fue revolucionario. Porque una cosa es decir que el hombre tiene sed de Dios (como dice el salmo 41: “Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente: ¿Cuándo llegaré a ver su rostro?”) y, otra muy distinta, es decir que también Dios tiene sed del hombre. Hay que tener en cuenta la época en que Madre Teresa tuvo estas locuciones y visiones, casi 20 años antes del Concilio Vaticano II. Hasta teológicamente podía resultar atrevido. ¿Cómo Dios puede tener sed del hombre? ¿Cómo Dios que es Absoluto y Todopoderoso, puede necesitar de nosotros, sus creaturas? Sin embargo, fui descubriendo que muchos místicos de la Iglesia habían hablado de la sed de Dios por el hombre. Partiendo del propio San Agustín, que decía: “Dios tiene sed de que se tenga sed de él”. Y agregaba: “Él pide de beber y promete la bebida. Él está necesitado, como alguien que espera recibir; pero es rico, como alguien que está a punto de satisfacer la sed de los demás”. Santo Tomás por su parte, habla del “ardiente deseo de Jesús por la salvación de la raza humana” y dice que “la vehemencia de este deseo se expresa claramente con su sed”. San Buenaventura señala que Dios “tiene sed, no por carencia, sino por sobreabundancia”. Finalmente, por citar algún otro pensamiento de los grandes doctores de la Iglesia, Santa Teresita escribía: “Resonaba continuamente en mi corazón el grito de Jesús en la cruz: ‘Tengo sed’. Estas palabras encendían en mí un ardor desconocido y muy vivo…Quería dar de beber a mi Amado y yo misma me sentía devorada por la sed de almas”.
Por lo tanto, este sentimiento profundo de la Madre Teresa, que será el centro de su camino místico durante más de cincuenta años (posteriores a aquel viaje en tren) no era algo descolgado, pero sí de un radicalismo evangélico extremo. A tal punto, que junto a la cruz de la Casa Madre de las Misioneras de la Calcuta, además de aquella frase: “I thirst” (Tengo sed), colocó otra: “I queench” (Yo sacio). Y vivió el resto de su vida intentando saciar la sed de amor y de almas que tuvo el Señor en el Calvario. Convirtiéndose en una gota de amor en medio del océano del desamor. Poniendo en práctica su fórmula de “amor en acción”, para la cual no es importante lo mucho que hagamos sino cuánto amor pongamos en lo que hacemos.
Tomar conciencia que Dios, a través de su Hijo, tiene sed de mí, que quiere amarme, que me necesita para su plan de Salvación, que se pone feliz con mi felicidad y triste con mi tristeza, es el gran regalo que me hizo la Madre Teresa de Calcuta con la meditación de ese “Tengo sed”, tan destacado en su vida espiritual. Hasta entonces, sólo era consciente de que yo tenía sed de Dios. Ahora, me han acercado una nueva perspectiva, pero con el compromiso de procurar saciar la sed de Cristo, llevando su mensaje de amor a los demás, en la forma más afín con lo que me toque hacer en esta vida.
Termino este artículo con una reflexión de la Madre Teresa que me sirvió para el Epílogo del libro: “En la cruz quisieron darle a Jesús una bebida amarga para adormilarlo. Pero Jesús no quiso beberla. Sólo aceptó mojar los labios por gratitud a los que se la ofrecían. ¿Por qué no la bebió? Porque su sed era por nosotros, por ti y por mí…Permitamos que Jesús nos ame. Decimos con frecuencia: ‘Jesús yo te amo’, pero no permitimos que Él nos ame. Hoy digámosle: ‘Jesús, aquí estoy, ámame”.
(*) artículo publicado en Valores Religiosos el 27-02-2012
viernes, diciembre 16, 2011
LAS GRULLAS
Las grullas saltan haciendo el amor,
junto al bosque nevado,
o se pintan el cuello con signos
en las aguas de un pantano.
Los hombres preguntan por su origen
y el porqué de andar migrando,
con ese mismo gracejo al caminar
o al remontar pesadamente el vuelo,
hasta alinearse dentro de una bandada
que pinta graciosas figuras en el cielo,
cuando abren sus alas majestuosas
y deshacen los moños negros
formando letras blancas en el aire.
Las grullas resignan su belleza individual
para integrarse dentro del grupo
y volverse parte de una comunidad,
que vuela cantando al unísono:
¡Viva la preciada libertad
de poder elegir nuestro lugar!
http://www.youtube.com/watch?v=5ccPBijvdhg








